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viernes, 8 de octubre de 2010

Sin Título 3




Mira la luna sonriéndo en el ojo del ave que habita en el río.
Huele la hierba reseca del monte cruzando ese valle sombrío.
Siente el susurro del viento cantando en tu pelo esas noches de frío.
Aprecia el momento inminente que llega a tu mente en tu hora de muerte.




Angge Le Bon



miércoles, 8 de septiembre de 2010

Le Amour


Estuve durmiendo por un largo, largo tiempo
y ahora desperté.
Pero miro a mi alrededor y todo me parace extraño...
Ya no reconosco nada!
Excepto a él... a él lo reconoceria siempre... en cualquier lugar... en cualquier tiempo.
A pesar de que siempre cambie de apariencia, sus ojos y su sonrisa siguen siendo iguales.
Las mismas, las de siempre... las que siempre me hacen reconocerlo, reconocerte...
En cualquier lugar... en cualquier tiempo... siempre.



Angge Le Bon

viernes, 2 de abril de 2010

Él



Densa y espesa, su silueta aromática atraviesa mi ser.
Impregna mis cabellos, se mete por mis poros.
Densa, siempre densa. Espesa, aromática y envolvente… extasiante.
La veo esfumarse entre la gente, la veo materializarse entre más gente.
Me inquieta. Tan densa.
Respiro ese aroma pesado. Me desconcierta, me aturde, me marea.
Siento nauseas.
¡Pero que agradable aroma!
Pero que bella silueta, tan delicada y masculina. Me fundo en ella.
Siento miedo.
¿Por qué me sigue? A donde quiera que vaya, ¡ahí está!
Ya no es bella… es más espesa. Demasiado densa.
Ese aroma me ahoga, me sofoca.
No puedo respirar. ¡Que alguien la aparte de mí!
Demasiado densa.
Demasiado espesa.
Me muero en ella.





Angge Le Bon






lunes, 18 de enero de 2010

Sin Título 2



En silencio está el espectador, soñando despierto.
De cara cansada, su mirada nublada. En frente del televisor.

Ese hombre enlodado que canta y que salta... le desconcierta.
Siente como la lluvia en la pantalla rocía su cara, la misma cara cansada.
Le gritan, lo agreden. Ya está despierto, completamente despierto.
Ese hombre en el televisor, lo seduce. Lo invita a encontrarse con él,
con sus dioses, sus sueños, sus demonios, sus miedos.

En silencio está el observador, con los ojos bien abiertos.
De cara impactada, su mirada estresada. En frente del televisor.

Ese hombre enlodado que canta y que salta... le desconcierta.



Angge Le Bon

martes, 24 de noviembre de 2009

Sin Título 1

Sus ojos bien abiertos casi saliendo de sus cuencas,
sus venas inchadas por toda su frente,
sus labios morados y a punto de estallar,
las delicadas manos de esa mujer triturando su cuello.
El precio de haber hecho lo que nadie debía hacer.



Angge Le Bon





























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